Santero y los muchachos: La elegancia del Rock Reposado conquistó Madrid
A las 21:00 del sábado 2 de diciembre sonaban los primeros acordes de la banda valenciana Santero y los Muchachos en el centro de Madrid, en la sala La Paqui. Unos mil asistentes empezaban a corear las melodías de “Qué Voy a Hacer ̈, acompañando a Santero y Los Muchachos en un viaje de 2 horas que iba a calentar la fría noche madrileña. Uno de los efectos inmediatos de los directos de Santero es que el público y los músicos se funden y se acompañan mutuamente.
El viaje por la discografía de Santero incluye historias de bar, litros de tequila añejo, amor del bueno y del que duele si sale mal. Así cada letra da una lección de Carpe Diem, como nos cantan en Dragón, “sonriendo al decir que todos vamos a morir”. No elegimos nuestras cartas, pero juguemos bien la partida o al menos hagamos el gamberro por el camino, que Joe nos abre las puertas de su bar.
Sonaron las canciones de Royal Cantina, su último trabajo publicado en 2022 y que están paseando por una extensa gira por España y recientemente México, tierra a la que dedican canciones como Día de Muertos y Oaxaca. Todo esto alternando con sus ya clásicos himnos del rock reposado, como Aún, Amigo Infiel o Ventura, dejaron claro su savoir faire. Pisan el escenario con clase y estilo propios; con sus tatuajes y sus pelos alborotados no van de tipos duros, le cantan al amor y al cataclismo que supone; pero también al amor por la familia y a la amistad.
Hacia el final de la noche Miguel Ángel Escrivá dejó su bajo y, acompañado únicamente por su guitarra, nos regaló Octubre. Volvieron el resto de Los muchachos: Josemán Escrivá y Soni Artal a las guitarras y coros, Pau García – Serra (coros y percusión) y Javier Escrivá (teclados, bajo y coros); y con el público encendido se despidieron con Estamos Bien y Sálvame de mí.
Brindemos por ellos, por Santero y Los Muchachos, por la música en directo y por poder decir que todo fue, es y seguirá siendo un fantástico Homenaje. Cuando se tiene pasión por lo que se hace el resultado es un directo como este… caramelo sabor gloria que relame la memoria.