Caracazador, .bd., Anouck the band y Claudia Suazo o como subir la temperatura en un punto climático sonoro
¿Para qué pasar calor si puedes disfrutar de la música en un sitio fresquito? Esta es una de las principales preguntas que me planteo todos los días durante este verano. Y, evidentemente, el 1 de julio no podía ser diferente. Así que opté por coger mi cámara, bajarme a la sala El Sol y disfrutar de futuros grandes éxitos de nuestro tiempo.
La velada empezó con CaraCazador desde la intimidad, desde una voz pequeña que se hacía grande entre el eco de las paredes de la sala; una voz que llegaba hasta el alma y que hacía mucho con estar solamente un poco atenta.





Luego nos pudimos deleitar con la energía y los pasos de baile de Anouck the Band, que interpretó canciones nuevas que quizás nadie conocía y otras que parecían ya ser todo un himno, con coreografía incluida.
La noche dio paso a .bd., una banda joven dispuesta a comerse el mundo y cargada de buen rollo.






Esta iniciativa, y la encargada de cerrar la noche, corrió a cargo de la cantante Claudia Zuazo. Nos conquistó con sus letras pegadizas y tiernas, respaldada por una banda cargada de energía y casi tan grande como una orquesta de pueblo.
Fue el broche perfecto para un viaje musical lleno de sentimientos, notas musicales y pelos de punta para una noche de miércoles que, desde luego, no sonó como las de siempre.



